El envejecimiento en Chile ya no es una tendencia futura, sino una realidad concreta. Según SENAMA, con base en CASEN 2022, el país tiene 3.651.538 personas mayores, equivalentes al 18,4% de la población. Además, el propio SENAMA ha señalado que un tercio de las personas mayores de 65 años se cae al menos una vez al año, y que la cifra sube a 40% a 50% en mayores de 75 años.
Cuando un adulto mayor comienza a presentar caídas repetidas, debilidad, pérdida de movilidad, olvidos más frecuentes, dificultad para manejar sus medicamentos o mayor dependencia para actividades básicas, una evaluación geriátrica deja de ser algo “optativo”. El MINSAL incorpora estos riesgos en el EMPAM, que incluye evaluación de presión arterial y cuestionarios para detectar riesgo de dependencia y otros problemas funcionales. En este contexto, un geriatra a domicilio puede ser una solución muy útil para familias que buscan una valoración más completa sin someter al paciente a traslados desgastantes.
La ventaja de una atención en casa es que el profesional no solo ve al paciente, sino también su entorno real: cómo camina, dónde duerme, cómo toma sus medicamentos y qué obstáculos tiene en el hogar. En doctana.cl, esta evaluación puede complementarse con exámenes de sangre a domicilio, examen de orina a domicilio, electrocardiograma a domicilio, radiografías a domicilio, ecografías a domicilio e incluso, en algunos contextos, evaluación para certificado de lucidez a domicilio.


